jueves, 8 de enero de 2009

Caral, muy, pero muy antiguo

Por Cristopher Vela Pérez

Centro seremonial de Caral

Me gusta la historia por lo que todo este viaje fue un placer. Partimos primero en busca de la ciudad sagrada de Caral, considerada la más antigua de América, fechada entre el tres mil y el dos mil 500 a.C., perteneciente a la cultura Caral-Supe.

Está a unos 206 kilómetros al sur de Lima. Llegamos cerca del medio día cuando el sol está furibundo en lo alto. ¿Cómo vivieron sus cerca de tres mil habitantes? La planicie donde se encuentra este sitio ceremonial, a 350 metros sobre el nivel del mar, está rodeado de montañas color ocre, doradas y grises, es un paisaje natural y seco. Pero a sus pies, un par de metros más abajo, se encuentra el río Supe y su oasis desde donde se estima provenía gran parte de la alimentación para el grupo de sacerdotes y sus sirvientes que habitaban la ciudad de Caral.

Las excavaciones en las 66 hectáreas de Caral se iniciaron en 1994. La visita es instructiva porque los guías están muy bien preparados. Ocho pirámides escalonadas componían el conjunto. Subimos a la cima del templo Mayor, desde donde se domina el valle. A nuestros pies un anfiteatro ceremonial, restos de viviendas y edificaciones indican el nivel de desarrollo que alcanzó esta sociedad.