martes, 6 de enero de 2009

Chavín de Huántar, piedras milenarias

Por Cristopher Vela Pérez

Vista general del complejo Chavín

Cordillera arriba hasta llegar a los tres mil 810 metros sobre el nivel del mar, a unos 200 kilómetros más al noroeste, se ubica el pueblo de Chavín, en el departamento de Ancash. La imponente Cordillera Blanca (como se llama a esta sección de la Cordillera de los Andes) se recorta como telón de fondo. A unos cinco minutos en auto desde la plaza de Chavín se encuentra el sitio ceremonial de Chavín de Huántar, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1985.

Por una estrecha puerta ingresamos a una de las galerías que todavía se conserva intacta en el templo Mayor o Nuevo (había unas 70 galerías en total). Existe un perfecto sistema de ventilación por lo que nadie se siente ahogado en medio de piedras enormes perfectamente unidas que conforman el edificio. Esto es una verdadera clase de ingeniería de una cultura que tuvo su apogeo entre el año 1200 y 500 ¡antes de Cristo! Luego, ingresamos a otra galería para visitar el Lansón, un monolito de más de cuatro metros de altura, con dibujo de serpientes, aves y felinos, venerado por los sacerdotes que vivían en Chavín y que tenían influencias de las culturas amazónicas cercanas. Recorremos el lugar en silencio ante tanta obra de fuerza humana.