jueves 4 de febrero de 2010

Lo que llega fugaz se aleja igual

Lamento que esto haya tenido que suceder con nosotros y todos los planes trasados a futuro, pero tenía que acabar así, no quería hacerlo pero sentía que te estaba engañando y no era justo para ambos, en verdad no sé cómo, cuándo, ni dónde se acabó el amor.

De corazón deseo que llegues a encontrar a la persona que mereces, lamento no haber podido ser yo quien ocupe ese lugar, pero las circunstancias así lo dispusieron, y no me queda otra que aceptar la realidad.

Me agradó conocerte, que me permitieras entraqr en tu vida y lo más importante en tu corazón, yo intenté hacer lo mismo pero no pude, y lo único que lamento es que no hayas llegado a conocerme en esa faceta, porque suelo ser un bobo cuando me enamoro y acepto sin reparos todos los caprichos del ser que amo.

Y ya que fracasé al intentar coresponder a tu amor, decidí definitivamente dejarte en libertad, para que encuentres lo que buscas y yo tambien pueda hacer lo mismo.

Lo único que me apena es que haya tenido que hacerlo justo cuando tú precisamente no estabas pasando por el mejor momento. Me armé de valor cuando me pregungtaste qué me estaba pasando y que si era algo que iba a afectar nuestra relación pues que hable en esos momentos, porque prefieres pasar por un solo golpe a tener que recuperarte para volver a caer en la depresión (fui tan obvio que te diste cuenta de mis intenciones, aunque te reusabas a aceptar la idea y muy dentro de ti guardabas las esperanzas de que lo nuestro no iba a acabarse así como así).

Espero que tu corazón se recupere pronto y puedas ser feliz, porque te lo mereces más que nadie en el mundo. Sé feliz que yo intentaré hacer lo mismo, y no olvides que en mí tienes a un amigo a quien puedes recurrir siempre que lo necesites.

Adiós.